NoticiasArrancó la NBA con un tremendo Lakers-SunsEn realidad la cosa empezó antes, con un Miami-Chicago, pero fue un partido sin ningua historia. Solo sirvió para comprobar que el debutante Tyrus Thomas es un especimen atlético absolutamente increíble y para constatar que este año anotar una canasta en la zona de los Bulls va a ser francamente complicado. Por lo demás los de Skiles salieron con todo y barrieron a unos apáticos Heat en los que sólo se puede salvar un voluntarioso Walker en la primera mitad del partido y algunas canastas espectaculares de Wade. Los Bulls no bajaron el pistón en ningún momento y acabaron ganando por ¡42 puntos!, 108-66.
El plato fuerte llegó después, en un Lakers-Suns que empezó por los mismo derroteros que el partido anterior, con ventajas que rozaron los 20 puntos por parte de Phoenix (y con unos Lakers sin Kobe Bryant, es decir, la cosa pintaba a paseo militar Sun), pero que mutó a partido Laker con unos inconmensurables Odom y Bynum y una intensidad brutal por parte de los hombres de Phil Jackson.
El mejor del partido fue Odom, que acabó con 34 puntos, 13 rebotes y 6 asistencias, pero la actuación más sorprendente fue la del jovencísimo pivot Andrew Bynum (18 puntos, 9 rebotes, 5 asistencias en 23 minutos). Más allá de los extraordinarios números lo mejor fue la sensación de madurez y conocimiento del juego que dejó. Si a eso le sumas su notable calidad (no demasiados recursos en ataque en el poste pero bien realizados y difíciles de defender) y su físico (grandísimo y bien coordinado) no queda más que pensar que estamos ante una cosa muy seria.
El partido acabó en 114-106 para Lakers y en los Suns destacó Barbosa, pura dinamita desde el banco, que anotó 6 triples y un total de 30 puntos.