Noticias¡España campeón! ¡Somos campeones! ¡Somos campeones!España es campeona del mundo. Suena demasiado bien como para ser verdad, pero es la realidad: la selección española machacó a Grecia en la final del Mundobasket de Japón y se proclamó campeona mundial por primera vez en su historia.
El pre-partido estuvo cargado de emotividad, con unos jugadores que llevaban al llegar al pabellón una camiseta que rezaba "Pau también juega" en apoyo a su líder que se quedó fuera de la final por una fractura en el quinto metatarso de su pie izquierdo. Y esa emotividad la trasladaron a la cancha porque pocas veces habrá visto este deporte una primera parte con una defensa tan intensa y feroz como la que hizo España ante Grecia.
Es difícil de describir con palabras. Simplemente sacaron a los griegos de la cancha a mordiscos. Las tres primeras defensas del partido por parte española fueron de antología, con los griegos que no podían ni tirar a canasta.
España tampoco estaba muy fluída en ataque, pero poco a poco fueron entonándose los Navarro, Garbajosa y Felipe y a mediados del primer cuarto consiguió las primeras ventajas que nunca perdió en lo que quedaba de partido. Fue una actuación verdaderamente asombrosa, la final más desequilibrada en varios decenios y es que, como hemos dicho, la lucha y la intensidad española fue simplemente inigualable.
Al margen de los nombres propios mencionados, y podríamos incluir a todos porque ninguno desentonó, cabe una mención especial para el seleccionador Pepu Hernández. Tenía fama desde su época en Estudiantes de ser un maestro de la defensa y lo ha demostrado durante todo el torneo y también en la final, pero lo realmente impresionante fue conocer después del partido que había perdido a su padre la noche anterior al encuentro, y que no había dicho nada a sus jugadores para no "perturbar el ambiente del equipo". Su imagen con la mano en el corazón y la copa bien agarrada mientras sonaba el himno español en la ceremonia de entrega de trofeos pasará a la historia como una de las imágenes del Mundial y personalmente creo que como una de las imágenes de la historia del deporte español.
Y de Pau qué podemos decir. Vibró como uno más en el banquillo, se emocionó cuando el triunfo parecía asegurado y redondeó una de las noches de su vida ganando el premio al jugador más valioso del torneo y proclamándose campeón del Mundo.
Los amantes de este deporte en este país, y del deporte en general, hemos vivido la página más gloriosa en la historia del baloncesto español y seguró que jamás olvidaremos a esos hombres que en el verano del 2006 demostraron que el juego en equipo y el compañerismo es la mejor receta para el éxito.