NoticiasNo pudo serEn Japón, el tiro en el último segundo de Pau no se hubiera salido. O el de Holden no hubiera entrado después de haber rebotado.
España nos había malacostumbrado y el lado cruel del deporte nos ha golpeado con toda la fuerza. Pero lo importante sigue ahí: tenemos un equipo español que nos ha dado dos semanas de buen baloncesto y que ha llegado a final en un torneo en el que equipazos como Grecia o Lituania han quedado fuera de ella. O qué decir de Francia, que ha quedado octava y fuera incluso del torneo preolímpico del próximo verano.
A Pekín el año que viene iremos con el mismo grupo sano y lleno de talento que nos han dado dos veranos seguidos de gran baloncesto.